Por Horacio.
Punisher es todo un clásico. Claro, Garth Ennis revitalizó al personaje después de una serie de descalabros que incluía hasta ángeles y toda la cosa. Antes de Ennis el título hasta fue cancelado. Pero nunca dejó de ser un clásico insignia de Marvel. Pero en manos del escritor europeo, el título se catapultó a niveles que no había alcanzado antes. La maxiserie de doce números —Welcome back, Frank publicada ya en México por editorial Vid y cuya portada presento a continuación— además de divertida y muy ágil, sirvió para que Marvel confiara más en el creativo y le comenzó a dar más libertad. Comenzó una nueva serie que duró si mal no recuerdo 36 números donde se rodeó de más dibujantes talentosos entre ellos John McCrea y Darick Robertson. Pero comenzó a pasar algo: la serie se convertía sin quererlo, en un título más y más adulto así que hicieron un experimento: crearon una miniserie de cuatro números en la línea MAX para ver qué sucedía. El resultado: Punisher Born.
La premisa de Born es por demás interesante: ¿cuándo surgió el Punisher? ¿en verdad fue el asesinato de su familia a manos de la mafia o fue algo más macabro? Garth Ennis se propuso contestar a dicha respuesta. Todos sabemos que algo genial que hizo Ennis es convertir a un Castle jovial treintañero en lo que realmente es: un cincuentón cuyo cuerpo comienza a no resistir los embates a los que es sometido. Ello sirvió para más cosas que un simple ajuste cronológico. Sirvió para contar historias sólidas sin las limitaciones que conllevaría —vamos… así como van las cosas, cuando empecé a leer Spider-Man, yo tenía alrededor de 18 años y Peter 24; ahora yo tengo 32 y él 25… no sé cuántos tendrá cuando me muera pero seguro sólo pasará un lustro a lo sumo asumiendo que moriré a los 70 y eso con suerte—. Por lo tanto, nos ubicamos en la juventud de Castle quien está en Camboya, a punto de terminar la guerra de Vietnam allá por 1971. Frank dirige a un pequeño puñado de soldados entre los que se encuentra Stevie Goodwin, un soldado de clase baja idealista y cuyos únicos deseos son regresar a casa, cogerse muchas chicas, encontrar una decente y hermosa, casarse, tener hijos y jamás contarles que estuvo en medio de éste horror. Goodwin (si lo quieren ver, un juego de palabras que significa el bueno gana y por lo visto, bastante apropiado para la guerra de Vietnam) es irónicamente la contrapartida de Castle. Mientras éste es oscuro y violento, Goodwin representa el idealismo puro, la defensa de la psique ante la guerra y la amistad llevada al límite. Goodwin es de hecho el eje principal narrativo de la historia. Somos testigos de cómo una locura comienza a apropiarse de un Castle cansado de la guerra pero al mismo tiempo fascinado con la posibilidad de castigar. Probablemente habrán leído en alguna reseña que Castle escucha una vocecita interior y que es la responsable de que sea la causante de que Punisher surja. Nada más falso y trivial. Lo que sucede es que analizamos un subconsciente que poco a poco comienza a ganar control y a adueñarse de un hombre y de programarlo para que él mismo provoque su miseria.
Por supuesto, lo superficial aquí es la guerra. Sardónicamente, pensamos que es lo espectacular en la historia pero créanme cuando les digo que los horrores más profundos surgen en la mente. Así que serán testigos de combates espeluznantes que rayan en lo gore, de cómo los soldados lidiaban con ello y lo que significaba el aislamiento sexual. Pero si se fijan más allá, podrán observar la guerra de un hombre contra sí mismo, el condicionamiento que poco a poco crea para sí y el asesino interno. Vaya, la historia se presta para muchas cosas. Robertson dibuja muy convincente y es capaz de alternar secuencias que van desde lo frenético, violento y muy pero que muy oscuro hasta una belleza interna que representa en sí todo la soledad y desolación en un soldado.
Punisher: Born es un título que no pasó desapercibido. Y quizá fue injustamente encasillado como resultado de las imágenes violentas que le dan el carácter de cómic para adulto. En realidad es una serie inteligente que tiene que ser leída más de una vez para entender lo que Ennis escribió y las consecuencias de ello. Así que al final, probablemente no fue la vocecita que Frank escuchaba en su cabeza lo que hizo nacer al Punisher. A lo mejor fue algo más siniestro que una simple vocecita y quizá, sólo quizá Castle fue quien mató a su familia.
Pueden conseguir esta serie en formato sencillo en cuatro número (alrededor de $ 130 pesos), en formato recopilatorio de tapa blanda (el famoso TP) por unos $ 180.00 o si son coleccionistas, en pasta dura por 18 dólares. Léanla. Disfrútenla y piensen en lo que uno es capaz de hacer inconscientemente.













2 Comments:
PUES YA MEJOR PASAME EL TORRENT NO? ES BROMA BUENA RESEÑA SI ALGUNA VEZ LLEGA A PUBLICARSE EN ESPAÑOL LA VOY A LEER, PODRIAS HACER UNA DE SUPREME POWER DE STRACZYNSKY PLEASE SIEMPRE ME HA DADO CURIOSIDAD ESE TITULO
Gracias Héctor. Precisamente es la que sigue. Ya la envié a la covacha y espero lo publiquen pronto. Después Punisher MAX, le damos un repaso a las series que surgieron de Supreme Power, regresamos a Punisher Tyger, Cell y the End y finalizamos con Haunt Of horror. Todos ellos ya están escritos así que espero te agraden. Le estamos dando un repaso a toda la serie MAX. Espero a que me lleguen los libros de Howard The Duck y Fury que son los que me faltan pero ya llegarán. Te mando un saludo y gracias por tu comentario.
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